USURPANDO EL PARTO EXTRAHOSPITALARIO

Hace una semana tuve la gran suerte de poder atender un parto en el medio extrahospitalario. Y digo suerte porque para mi, e imagino que para muchos de mis compañeros que trabajamos en emergencias, rodeados de enfermedad, situaciones angustiosas y en muchas ocasiones de muerte, ayudar a traer una nueva vida al mundo siempre es motivo de satisfacción.

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Tenía pensado escribir una entrada contando mis experiencias con los partos extrahospitalarios (lo haré) cuando apareció en mi muro de Facebook un enlace a un blog de una ONG llamada “El parto es nuestro” que titulaba así su artículo: “Partos en la calle…usurpando méritos ajenos” que podéis leer aquí.

La autora, que por cómo se refiere al personal sanitario creo que no pertenece al gremio, tiene mucha razón en algunas de las cosas que dice, en otras patina un poco y los comentarios dejan bastante que desear.

Es cierto que cuando hay un parto en la calle, en el medio extrahospitalario, ya sea atendido o no por sanitarios, quien lo atiende pasa a  ser considerado el héroe del día, cuando, como dice el artículo, el parto no es más que la culminación natural de un embarazo. Un hecho fisiológico que no necesita manipulación externa para que suceda y para que no haya ningún tipo de complicación.

El parto normal se define, según la FAME (Federación de Asociaciones de Matronas de España) como: “Proceso fisiológico único con el que la mujer finaliza su gestación a término (entre 37 y las 42 semanas cumplidas), en el que están implicados factores psicológicos y socioculturales. Su inicio es espontáneo, se desarrolla y termina sin complicaciones, culmina con el nacimiento y no implica más intervención que el apoyo integral y respetuoso del mismo”.

Por tanto, asistir un parto no es ninguna heroicidad más allá que la del mal trago y los nervios que se pasan. Aquí la verdadera heroína, y en eso estoy de acuerdo, es la mamá que tiene que parir en medio de a saber dónde, atendida por alguien sin mucha experiencia en partos  y en unas condiciones muy alejadas de lo que seguramente hubiera deseado o imaginado.

Lo de la foto, sinceramente creo que “lo justifica” los motivos que explicaba en las primeras líneas: nos hace ilusión. Qué le vamos a hacer. Se nos queda cara de tontos y pasamos el resto de la guardia flotando y se lo contamos a todos nuestros compañeros a sabiendas de que se “morirán” de la envidia. Si además hay testimonio fotográfico ya es la pera. Los mayoría de los sanitarios de extrahospitalaria somos así de básicos 😉

Sólo hay algunas cosas que me gustaría aclarar del artículo y que quizá la autora desconoce:

1. El parto extrahospitalario no se considera parto normal. Se considera parto extrahospitalario o de urgencias al que se presenta de forma inesperada, sin haber sido planeado previamente (no ha sido planeado como parto fuera del hospital) y se considera una emergencia debido a las potenciales complicaciones materno-fetales y al tener que asistirlo sin las condiciones ideales que nos proporciona un paritorio.

2. A pesar de que la mayoría de los partos discurren sin ningún tipo de complicaciones, y los partos considerados de riesgo suelen estar bien controlados y son conocidos, existe una (pequeña) probabilidad de que surja alguna complicación imprevista durante el mismo (hemorragia, prolapso de cordón, rotura uterina, etc), por lo que “no está de más” la presencia de algún profesional sanitario durante el mismo.

3. El 10% de los recién nacidos necesitan algún tipo de asistencia para iniciar la respiración al nacer (aunque solo sea la estimulación, oxígeno o ayuda en la ventilación). Cerca del 1% necesita medidas más complejas. Es decir, el parto será todo lo normal que quiera, pero el recién nacido necesita en ocasiones de algunos cuidados. Por lo que de nuevo, “no está de más” que algún sanitario esté cerca.

4. La mayoría de los sanitarios que trabajamos en el ambiente extrahospitalario estamos poco acostumbrados a asistir partos, eso es cierto, pero la mayoría de nosotros, a sabiendas de que existe la probabilidad de que en algún momento nos toque atender alguno (yo llevo 4) nos preocupamos por formarnos y actualizarnos a través de revistas científicas, libros, páginas web y cursos presenciales, para poder atender (o acompañar o asistir) en un medio en muchas ocasiones poco adecuado, con la mayor garantía, calidad y humanidad a una mujer en ese momento tan maravilloso y tan importante como es el nacimiento de un hijo, donde, sin ninguna duda, los protagonistas son la madre y el pequeño que acaba de nacer.

 

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4 Comments

  1. Hola Esther,
    Respecto al articulo de ayer eche un vistazo y encontre esto:

    Isabel Fernández del Castillo nace en Las Palmas de Gran Canaria (1957). Tras estudiar Derecho su interés se fue progresivamente orientando hacia la salud y las medicinas complementarias. Es diplomada en Medicina Tradicional China y especialista en Nutrición y Dietética Aplicada, además de gran conocedora de diversas terapias naturales. Una visión holística de la salud y del organismo como un sistema con inteligencia propia, que sin duda constituye el hilo conductor de este análisis. Es autora de numerosos artículos publicados en diversos medios sobre salud, nutrición, lactancia, parto y crianza, siempre desde un punto de vista de prevención, autogestión y promoción de la salud. Es directora del Proyecto Terra Mater.

    Trabajo en la calle como tu, o trabajaba pero estoy en plena guerra para volver……. y aunque estoy ahora estudiando Naturopatia y más cosas :)) para “aprender mas y tener otra vision” no me gustan los juicios de valor que hace esta sra por ejemplo….

    ….como podrian ser los mismos en otros equipos de salud….llevo toda la vida laboral escuchando hablar mal del centro de salud, los del centro de salud de los que estan en la calle pq parecemos soldados universales…..los hospitales publicos como los de aqui…hablando mal del trabajo de los privados……… es un poco cansino y es mas fácil que cada uno se dedique en su territorio a lo suyo pero que a fin de cuentas trabajemos en equipo por el bien del paciente que a fin de cuentas es nuestra prioridad…….digo yo vamos…

    Ella ha decidido seguir el camino de la medicina China pues muy bien…. los demas y sobretodo los que estamos en la calle vivimos infinidad de cosas que seguuuro ella ni se lo imagina…..

    ahi te va mi humilde opinion…..el de una enfermera C.I :)))

  2. Esther, felicitarte por el magnifico artículo “Ursupando el parto extrahospitalario”. A parte de por su contenido, por el enfoque tan humano que has plasmado como solo puede hacer aquel que ha vivido este tipo de situaciones. Arantza

  3. No lo podías haber dicho más alto y claro. En un parto hay muchos nervios en el hospital, más todavía fuera de él, porque se siente que no hay suficientes medios si hay alguna complicación y no es lo mismo enfrentarte solo al parto que tener a un equipo detrás que te arrope 🙂

  4. Como bien dices el parto en “la calle” es peligroso cuando no se había planeado y uno de los máximos peligros, incluso cuando todo va como una seda, es la pérdida de calor del recién nacido.
    Menos mal que estáis vosotros, expertos en situaciones límite y en las que la vida peligra doblemente por ser la calle (o el lugar que sea) un medio no controlado. Lleváis el hospital “encima” acercando la medicina segura a quien atendéis.
    Durante mis años en urgencias aprendí que vuestro trabajo merece mucho respeto, sobre todo de quien recibe vuestra atención, que precisamente está más a salvo porque estabais vosotros evitando complicaciones.
    María José Mas – pediatra y neuropediatra

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