Uvas y niños

Llega la Nochevieja y con ellas las tradiciones…y no falta un año en el que no se produzca algún susto por culpa de las uvas. Hace algunos años ya hablamos de este tema, en relación a los adultos. En esta ocasión, y como inicio de una nueva etapa del blog, hablaremos de los atragantamientos en los niños mayores de 1 año.

La incidencia de episodios de sofocación por cuerpo extraño es en realidad desconocida, y la mayoría de los episodios se resuelven espontáneamente sin llegar a precisar asistencia sanitaria. En nuestro medio se aprecia una incidencia de episodios con asistencia hospitalaria de alrededor de 15 casos por 100.000 habitantes pediátricos menores de 14 años al año, siendo más frecuentes los producidos por alimentos. Esta incidencia, a pesar de las medidas tomadas, se mantiene estable con el paso de los años, si bien existen variaciones en función del estilo de vida (celebraciones y festejos) y los hábitos alimentarios de cada país.

Los episodios de aspiración de cuerpo extraño se presentan generalmente por debajo de los 5 años, y la mayoría se dan en menores de 3 años (debido a la ausencia de una dentición adecuada y una inmadurez en la coordinación de la deglución), considerándose que es la segunda causa de muerte doméstica en niños de 1-3 años. Con relación al lugar del accidente, la mayoría de los casos se producen en el hogar, y la mayor parte de los episodios ocurren cuando el niño está comiendo o jugando, en general en presencia de otra persona.

La aspiración de un objeto a través de la vía respiratoria que causa una obstrucción (atragantamiento) en un niño es una situación grave que puede acarrear incluso la muerte. Por esta razón, hay dos cosas importantes que todos deberíamos conocer. La primera y más importante es la prevención. Debemos tomar las medidas necesarias para evitar que se produzcan estos accidentes. En segundo lugar, si a pesar de todo presenciamos un atragantamiento, debemos saber cómo actuar.

PREVENCIÓN

El Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones No Intencionadas en la Infancia de la Asociación Española de Pediatría propone las siguientes medidas, muy a tener en cuenta para estas fechas de comidas familiares, celebraciones, risas y regalos.

Alimentos

  • Recomendar no dar a los niños menores de 4-5 años de edad alimentos con los que podrían atragantarse. Principalmente frutos secos de toda índole: palomitas, almendras, nueces, pipas, maíz, etc.
  • Aconsejar evitar a estas edades alimentos duros como caramelos u otros dulces que podrían ser particularmente peligrosos.
  • Insistir en cortar los alimentos suaves y redondos, como uvas y salchichas, a lo largo antes de servirlos a los niños.
  • Recomendar no hacer reír o llorar a los niños pequeños mientras estén comiendo.
  • Proponer enseñar a los niños a masticar despacio y correctamente.
  • Especialmente, enseñar a los niños a comer de uno en uno los frutos secos (no a puñados) y a masticarlos adecuadamente.
  • Recomendar enseñar a los niños a sentarse mientras comen. Los niños nunca deben correr o jugar durante las comidas.
  • Evitar darle al niño alimentos que contengan objetos pequeños dentro, como esos conocidos dulces que vienen con pequeños juguetes en su interior.
  • Vigilar a los niños mientras comen.

Juguetes y otros objetos

  • Insistir en prestar atención a las etiquetas de advertencia en los juguetes y otros productos que son susceptibles de ser utilizados por los niños. Seguir las recomendaciones de edad indicadas en los envases de juguetes.
  • Aconsejar que las pelotas de niños sean más grandes que una pelota de golf.
  • Asegurarse de que todos los juguetes del hijo tienen el marcado CE.
  • Procurar evitar que los niños jueguen con objetos pequeños (botones, tornillos, fichas…) o fácilmente desmontables, así como con globos y guantes de látex.
  • Recomendar enseñar a los niños mayores mantener los juguetes con partes pequeñas lejos de sus hermanos menores.
  • Recordar que se deben desechar todos los juguetes rotos.
  • Proponer revisar los suelos y los lugares bajos por si hubieran objetos pequeños, como botones, canicas, monedas, alfileres y piedras, tornillos…, o fácilmente desmontables, así como globos y guantes de látex.
  • Mantener la cuna o la cama del niño libre de objetos y juguetes blandos, especialmente los juguetes con cuerdas o trozos pequeños. No colocar toldos, cortinas o móviles sobre la cuna.
  • Situar las bolsas o envoltorios de plástico donde los niños no los puedan alcanzar.
  • Vigilar al niño mientras juega.

ACTUACIÓN ANTE UN ATRAGANTAMIENTO EN UN NIÑO MAYOR DE 1 AÑO

Si el niño es capaz de respirar y toser, aunque lo haga con dificultad:

  • Si el niño está tosiendo de forma efectiva, no es necesario hacer ninguna maniobra; tampoco dar golpes en la espalda ni ponerlo boca abajo. Hay que animar al niño a que tosa y continuar vigilando su estado.
  • Si la tos del niño está dejando de ser efectiva, gritar para pedir ayuda inmediatamente y valorar su estado de consciencia (Respuesta a estímulos como gritarle o agitarle).

Si el niño está consciente pero no tose o la tos no es efectiva

  • Dar 5 golpes en la espalda. Si los golpes en la espalda no solucionan el atragantamiento, dar 5 compresiones abdominales. Estas maniobras aumentan la presión intratorácica para desplazar el cuerpo extraño. 
  • Si persiste el atragantamiento y el niño sigue estando consciente y sin poder toser, se debe continuar con la secuencia de golpes en la espalda y compresiones abdominales. Llamar o mandar a alguien a pedir ayuda si todavía no se ha hecho, sin abandonar al niño.
  • Si el objeto es expulsado y/o la situación de atragantamiento se soluciona, se debe reevaluar al niño (ver estado de la respiración, si puede hablar o toser). Es posible que parte del objeto pueda permanecer en la vía respiratoria y causar complicaciones. Si existe cualquier duda, se debe buscar asistencia sanitaria. Las compresiones abdominales pueden causar lesiones internas y por tanto todos los niños que han sido tratados con compresiones abdominales deben ser explorados por un profesional sanitario.

Si el niño se queda inconsciente

  • Colocar sobre una superficie plana dura.
  • Llamar o mandar a alguien para pedir ayuda, si todavía no se ha hecho, pero no abandonar al niño.
  • Abrir la vía aérea echando la cabeza hacia atrás. Abrir la boca y mirar si hay algún objeto. Si se ve, intentar eliminarlo con una maniobra de barrido con un dedo. No intentar introducir el dedo a ciegas o hacer intentos repetidos, porque se puede empujar el objeto más profundamente en la faringe y causar daño.
  • Dar 5 ventilaciones de rescate.
  • Seguir la secuencia de reanimación cardiopulmonar (RCP) 30 compresiones:2 ventilaciones durante 1 minuto antes de parar para llamar al servicio de emergencias (si nadie lo ha hecho todavía).
  • Continuar con las maniobras de RCP hasta que se resuelva la obstrucción o hasta que lleguen los servicios de emergencia.
  • Si el objeto es expulsado y/o la situación de atragantamiento se soluciona, se debe reevaluar al niño (comprobar consciencia y respiración).

 


Bibliografía:

 

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